Llevar a cabo una reforma fiscal, sustituir un sistema tributario por otro o incorporar un nuevo tipo de impuesto al marco normativo nacional puede ser un reto enorme y una tarea abrumadora para los gobiernos.

Ejemplos recientes son Filipinas, donde llevó años aprobar e implementar la legislación sobre el IVA de los servicios digitales, y Brasil, donde el gobierno anunció en 2023 un plan para sustituir el sistema de impuestos indirectos vigente por uno nuevo antes de 2026.

La introducción del GST en 2017 constituye una de las reformas fiscales más importantes de India. Teniendo en cuenta el tamaño de su economía y su mercado, puede afirmarse que fue una de las transformaciones del sistema tributario con mayor impacto a escala mundial. Sin embargo, con las nuevas normas llegan nuevos requisitos y retos para los sujetos pasivos.

Antecedentes históricos de la implantación del GST

La implantación del régimen del GST en India formaba parte del programa «One Nation, One Tax», que pretendía crear un mercado único y sustituir 17 impuestos estatales y locales existentes por un único impuesto de ámbito nacional. El camino hacia la implantación de un sistema uniforme de impuestos indirectos duró 15 años y afrontó numerosas dificultades y obstáculos antes de completarse en 2017. En 2011 se adoptó un enfoque más formal, cuando el gobierno creó un Comité para preparar la legislación del GST.

Con el establecimiento del régimen del GST, un sistema tributario antes fragmentado y complejo, con distintos tipos y normas aplicados a ventas de bienes similares, fue sustituido por un régimen que utiliza cuatro tipos impositivos. Desde 2017, el gobierno indio ha seguido trabajando en mejorar el régimen del GST y abordar las cuestiones relativas al suministro de bienes y servicios digitales, especialmente las operaciones transfronterizas.

En 2018 se introdujo el e-way bill como parte del esfuerzo continuo por mejorar el régimen del GST. En 2019 se introdujo el composition scheme para los servicios y, en 2021, el gobierno comenzó a implantar el sistema de facturación electrónica.

No obstante, aunque el GST Council, creado por la GST Act para supervisar la aplicación de las normas del GST y examinar y resolver todas las cuestiones relacionadas con el GST, trabaja constantemente para eliminar las deficiencias y contradicciones del sistema, los negocios digitales siguen enfrentándose a retos de cumplimiento.

Principales retos de cumplimiento para los negocios digitales

Dado que el régimen del GST en India aún se está desarrollando y está sujeto a cambios por la falta de normas en ciertos ámbitos, como los activos digitales virtuales y el juego en línea, las empresas que operan en estos sectores pueden afrontar problemas concretos, como qué tipo de GST aplicar y cuándo se devenga el GST.

Además, de 2017 a 2024 los litigios sobre el GST se resolvían ante los High Courts y el Supreme Court, lo que dio lugar a interpretaciones contradictorias de las normas del GST. A esto se suman numerosos denominados Advance Rulings que aumentan la incoherencia de la jurisprudencia. Uno de estos fallos es el relativo al caso Uber, en el que la Authority for Advance Ruling de Karnataka determinó que Uber, como operador de e-commerce según la GST Act, debe recaudar y pagar el GST por los servicios prestados por los conductores que utilizan la app de Uber, aunque la empresa no cobre las tarifas de los trayectos.

Además de generar cargas financieras y administrativas, la incoherencia de la jurisprudencia dificulta que los negocios digitales entiendan qué normas del GST les son aplicables.

Asimismo, los proveedores extranjeros de servicios digitales deben registrarse a efectos del GST y aplicar un tipo del 18% cuando prestan por primera vez servicios digitales, comúnmente conocidos como servicios Online Information Database Access and Retrieval u OIDAR, a consumidores indios. Además, las empresas extranjeras sin presencia física en India deben nombrar un representante fiscal para garantizar el cumplimiento de las normas y reglamentos del GST de India.

Por último, las normas de facturación electrónica establecen que, una vez que los sujetos pasivos superan un umbral de INR 50 million (alrededor de USD 575,500), deben emitir y recibir facturas electrónicas B2B y B2G. Esto complica aún más el cumplimiento de las normas nacionales del GST por parte de los negocios digitales.

Cambios recientes y desarrollos futuros

En 2024, el GST Council aprobó la creación de los GST Appellate Tribunals, que resolverán las cuestiones y los asuntos relacionados con el GST. De este modo, contribuirán aún más a armonizar el régimen en India.

Además, en la conferencia «The Future of GST: Navigating Key Issues and Charting the Way Forward», celebrada el año pasado, las principales partes interesadas debatieron la evolución del régimen del GST de India y los ajustes y cambios necesarios. Las partes coincidieron en que la introducción del GST 2.0 es un paso lógico en el proceso de desarrollo, que debería centrarse en seguir simplificando el cumplimiento, mejorar la eficiencia y aumentar la transparencia.

Otras medidas presentadas incluyen ampliar la base imponible y centrarse en la transformación digital de la administración pública. Los participantes señalaron que las pequeñas empresas suelen afrontar los problemas de cumplimiento más importantes. Por tanto, la próxima fase de la reforma del GST debería incluir una mejor formación y un sistema de apoyo digital para ayudar a las pymes a gestionar los requisitos fiscales con mayor eficiencia.

Conclusión

Para seguir cumpliendo las normas del GST, los negocios digitales que operan en India y prestan servicios a usuarios y consumidores indios deberían vigilar cualquier cambio en la legislación del GST y prestar atención a las propuestas y decisiones publicadas por el GST Council. Asimismo, los negocios digitales deberían formar periódicamente a las partes interesadas internas clave para garantizar que dominan los requisitos y procedimientos de cumplimiento del GST.

Además, con la creación de los GST Appellate Tribunals, la jurisprudencia en materia de GST entrará en una nueva fase, que podría dar lugar en última instancia a nuevas interpretaciones y normas. Por ello, los negocios digitales pueden consultar a profesionales o asesores fiscales para mantenerse al día de cualquier cambio en el régimen del GST y asegurarse de cumplir todos sus requisitos.

Fuente: Grant Thornton, EY, World Bank, BDO, VATabout