El Ministerio de Finanzas de Lituania anunció que planea un programa más contundente para reducir la economía sumergida y la brecha del IVA del país, con el objetivo específico de rebajar la brecha del IVA hasta un máximo del 10% en 2026-2027 y del 9% en 2028. La estrategia prevista se centra en tres áreas clave: la prevención y detección de las infracciones tributarias, el cumplimiento tributario voluntario y la cooperación entre las instituciones nacionales y las autoridades internacionales.
Principales medidas para reducir la brecha del IVA
Según la Comisión Europea, la brecha del IVA de Lituania fue del 13,2% en 2024, muy por encima de la última media de la UE, del 9,5%, registrada en 2023. El Gobierno estima que reducir la brecha del IVA al 10% podría generar aproximadamente 196 millones EUR de ingresos adicionales por IVA en 2026. Esta estimación se basa en datos de CASE que sugieren que cada punto porcentual de reducción de la brecha del IVA de Lituania equivale a unos 70 millones EUR de ingresos adicionales.
Para lograrlo, el Gobierno tiene previsto identificar antes el riesgo fiscal, facilitar que las empresas y los particulares que ya pretenden cumplir puedan atender sus obligaciones mediante el cumplimiento tributario voluntario, y hacer frente a la evasión fiscal y a otras actividades transfronterizas incrementando la cooperación entre las autoridades nacionales e internacionales.
En consecuencia, Lituania tiene previsto que la administración tributaria sea más proactiva y esté más orientada a los datos, dotando a la Inspección Estatal de Impuestos (STI) y a Aduanas de una mayor capacidad para utilizar los datos y la tecnología existentes con el fin de identificar riesgos fiscales y aduaneros. Uno de los cambios propuestos otorgaría a la STI mayor autoridad para corregir las declaraciones de IVA de forma proactiva. Cuando la administración tributaria disponga de información fiable suficiente que demuestre que la declaración de un sujeto pasivo contiene inexactitudes, podría corregir ella misma la declaración en lugar de esperar a que la corrija el sujeto pasivo.
Otra medida importante afecta a la facturación electrónica. A partir del 1 de julio de 2030, se prevé que las facturas electrónicas pasen a ser obligatorias no solo para las operaciones intracomunitarias, sino también para las operaciones nacionales. Además, las autoridades aduaneras podrían recibir herramientas adicionales para investigar posibles infracciones y, en determinadas circunstancias, restringir las formalidades aduaneras o imponer medidas destinadas a garantizar el cumplimiento.
Todavía se están estudiando varias medidas adicionales. Entre ellas figuran revisar los criterios para determinar si un sujeto pasivo se considera fiable, introducir medidas más integrales contra la evasión fiscal deliberada, reforzar la aplicación de sanciones frente a las infracciones reiteradas de las sanciones y mejorar los controles sobre la circulación de productos del tabaco y de la nicotina.
Conclusión
La estrategia integral de Lituania combina una aplicación estricta de la normativa con soluciones modernas y basadas en datos para frenar la evasión fiscal. Mediante la identificación proactiva de riesgos, la obligatoriedad de la facturación electrónica nacional y transfronteriza y el fomento del cumplimiento voluntario, el Gobierno aspira a reducir de forma significativa su brecha del IVA y a asegurar unos ingresos fiscales cruciales para los próximos años.

