Las autoridades de Eslovaquia han llevado a cabo registros en el marco de la Operación Pantastic, una investigación dirigida por la Fiscalía Europea (EPPO) en Bratislava sobre un presunto fraude aduanero relacionado con importaciones de textiles y calzado procedentes de China. Los investigadores examinan también la posible implicación de cargos públicos. Los registros tuvieron por objeto empresas importadoras, representantes aduaneros y empresas de transporte de toda Eslovaquia. La EPPO interrogó a cinco funcionarios de aduanas y, en la actualidad, hay al menos 50 sospechosos bajo investigación.

Principales hallazgos de la investigación

La EPPO investiga a un grupo criminal organizado sospechoso de utilizar el régimen aduanero 42 (CP42) para cometer fraude aduanero y de IVA con grandes cantidades de textiles y calzado importados desde China a la UE. El CP42 permite importar mercancías en un país de la UE sin pagar allí el IVA a la importación, siempre que se transporten posteriormente a otro país de la UE, donde debe liquidarse el IVA aplicable.

El presunto entramado habría operado entre enero de 2016 y diciembre de 2019 e implicaba a empresas importadoras, transportistas y representantes aduaneros. Según la investigación, los participantes habrían emitido al menos 3.681 Documentos Únicos Administrativos (DUA) fraudulentos para facilitar las importaciones a través de varios puntos de entrada de la UE, incluidos puertos de Alemania y Eslovenia.

Según la EPPO, los sospechosos transportaron las mercancías a las oficinas de aduanas de Nitra y Trnava, en Eslovaquia, donde las despacharon y las sometieron a despacho a libre práctica. Los sospechosos habrían declarado que las mercancías tenían como destino Chequia, Polonia y el Reino Unido para beneficiarse de la exención del IVA en virtud del CP42.

Sin embargo, supuestamente sabían que, en realidad, las mercancías se entregarían a otros operadores de países de la UE sin pagar el IVA en los países donde efectivamente se recibían. El entramado también implicaba la infravaloración sistemática de las mercancías importadas para reducir los derechos de aduana.

La investigación estima que el presunto fraude dio lugar a la evasión de al menos 44,3 millones de euros en derechos de aduana y a más de 190 millones de euros en IVA impagado. También destapó presuntos casos de corrupción con funcionarios de aduanas, empleados de la administración financiera y agentes de las fuerzas del orden, que supuestamente aceptaron sobornos a cambio de facilitar el despacho de mercancías infravaloradas sobre la base de documentos falsificados. El valor total de los presuntos sobornos se estima en 12 millones de euros.

Conclusión

La Operación Pantastic pone de relieve los retos a los que se enfrenta la UE para proteger su sistema financiero frente a fraudes transfronterizos sofisticados. La magnitud del entramado evidencia cómo pueden explotarse las vulnerabilidades sistémicas de mecanismos aduaneros como el CP42. Unida a la presunta implicación de cargos públicos corruptos que aceptaron millones en sobornos, esta investigación demuestra el papel esencial de la EPPO a la hora de desmantelar redes criminales de alto nivel, proteger el presupuesto de la UE y preservar la integridad en toda la UE.