Burkina Faso: Facturación electrónica obligatoria a partir de julio de 2026

Resumen
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El 6 de enero de 2026, el Ministerio de Economía y Finanzas de Burkina Faso lanzó oficialmente el sistema de factura electrónica certificada (Facture électronique certifiée, FEC). Si bien el lanzamiento marcó el inicio de una «fase preparatoria», el período de gracia es breve: el cumplimiento será obligatorio para la primera tanda de contribuyentes a partir del 1 de julio de 2026.
Esta medida muestra la transición de Burkina Faso del régimen de «factura normalizada» de 2017 a un modelo moderno de control continuo de transacciones (CTC). No se trata solo de sustituir el papel por archivos PDF, sino de lograr la transparencia en tiempo real y la digitalización de toda la cadena de declaración de impuestos.
Descripción general del sistema
La FEC opera a través de la plataforma SECeF, que requiere un software certificado para emitir facturas con códigos de autenticación únicos y códigos QR para su verificación instantánea. Esta configuración garantiza la transmisión de datos en tiempo real a la DGI a medida que se generan las facturas, convirtiendo cada transacción en un registro digital verificable. Las empresas deben certificar sus sistemas propios o adoptar soluciones de terceros aprobadas para cumplir con la normativa.
Calendario de implementación
El sistema se puso en marcha el 6 de enero de 2026, seguido de una fase de preparación de enero a junio para la incorporación de los contribuyentes y la certificación del software. Será obligatorio a partir del 1 de julio de 2026.
A quién se aplica
La primera fase se dirige a las empresas con un volumen de negocios superior a 50 millones de XOF (aproximadamente 76 200 euros), excluyendo las entidades extranjeras sin establecimiento permanente, el tráfico aéreo y el transporte público urbano. De este modo, la aplicación inicial se centra en los contribuyentes de mayor impacto para maximizar los ingresos y el cumplimiento. Los operadores más pequeños deben prepararse, ya que se espera que pronto se produzcan ampliaciones.
Ámbito de aplicación
La DGI está dando prioridad a los contribuyentes de alto impacto para garantizar un comienzo sólido de la implantación.
En la primera fase, el mandato se aplica a:
Umbral: empresas nacionales (personas jurídicas y físicas) sujetas al régimen fiscal estándar con un volumen de negocios anual (sin impuestos) igual o superior a 50 millones de francos CFA (aproximadamente 76 200 euros).
Transacciones: El sistema cubre las transacciones nacionales B2B, B2C y B2G.
Exenciones: Actualmente, el mandato excluye a las empresas extranjeras sin establecimiento permanente, el transporte aéreo y el transporte público urbano de pasajeros.
Las fases futuras se ampliarán a las pymes y otras categorías, cuyos detalles están pendientes de confirmación por parte de la DGI.
Anatomía de una factura certificada
En el sistema FEC, una factura solo es válida si está «certificada» por la plataforma interoperable del gobierno, SECeF (Système Électronique Certifié de Facturation).
Para cumplir con la normativa, todas las facturas electrónicas deben incluir:
Código de autenticación único: una huella digital que garantiza que el documento no puede ser manipulado.
Códigos QR: para facilitar la verificación instantánea tanto por parte del cliente como de los auditores fiscales.
Vías de cumplimiento
Los contribuyentes no pueden simplemente enviar un correo electrónico y llamarlo factura electrónica. Deben adoptar un sistema que «comunique» con la DGI en tiempo real. Las empresas tienen dos opciones principales:
Certificar el software propio: las grandes empresas con ERP internos pueden someterse a un proceso de certificación técnica para integrar sus sistemas directamente con el SECeF.
Soluciones certificadas por terceros: Las pymes y las empresas que busquen una vía más rápida pueden utilizar software proporcionado por proveedores externos certificados que ya hayan superado los obstáculos técnicos de la DGI.
Sanciones: el coste del incumplimiento
La DGI ha introducido un estricto marco de sanciones para garantizar que se tome en serio la fecha límite de julio.
Incumplimiento de la obligación de emitir un FEC: multas equivalentes a 5 veces el importe del IVA comprometido (mínimo 500 000 XOF). En caso de reincidencia, la multa se eleva a 10 veces el IVA (mínimo 1 000 000 XOF, aproximadamente 1525 €).
Software no conforme: El uso de sistemas no certificados puede dar lugar a multas de hasta 2 000 000 XOF (aproximadamente 3050 €).
Fraude/falsificación: multa fija de 2 000 000 XOF (aproximadamente 3050 €) por factura, además de posibles acciones penales.
Fechas clave para su calendario
6 de enero - 30 de junio de 2026: periodo de concienciación y transición. Aproveche este tiempo para la certificación del software y la formación del personal.
1 de julio de 2026: Entrada en vigor de la fase uno (volumen de negocios ≥ 50 millones de francos CFA).
Conclusión
La transición al despacho en tiempo real ya no es un «proyecto futuro», sino un requisito actual. Esperar hasta junio para evaluar la arquitectura de su software es una receta para el incumplimiento de la normativa.
Fuentes: RTC, Agencia Ecofin
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