La Kenya Revenue Authority (KRA) anunció que había destapado un esquema de fraude fiscal basado en el uso de facturas electrónicas falsas para respaldar deducciones fraudulentas de IVA. Según la administración tributaria, 42 personas y empresas se enfrentan a la justicia por operaciones ficticias valoradas en aproximadamente KES 33,8 mil millones (unos USD 261 millones).

Datos clave de la investigación

Las investigaciones revelaron una red de 72 entidades vinculadas que presuntamente emitieron facturas falsas entre 2020 y 2025 para que las empresas pudieran practicar deducciones ilícitas de IVA. Según se informa, las entidades transmitieron 62.869 facturas a través del electronic Tax Invoice Management System (eTIMS) de Kenia, con un valor combinado de las operaciones de KES 33,8 mil millones y un IVA asociado de KES 5,37 mil millones (unos USD 41,6 millones).

La KRA reveló que los sujetos pasivos que afirmaban haber comprado bienes y servicios a las entidades sospechosas declararon compras por valor de KES 25,07 mil millones (unos USD 194 millones), lo que se tradujo en deducciones de IVA soportado de aproximadamente KES 3,9 mil millones (unos USD 30,2 millones). Esas deducciones habrían permitido a las empresas reducir sus cuotas de IVA al deducir el impuesto de compras que quizá nunca llegaron a producirse.

Según la KRA, el esquema funcionaba mediante un mecanismo de operador desaparecido (missing trader), en el que sociedades pantalla emitían facturas sin realizar entregas reales de bienes o servicios. Otros sujetos pasivos utilizaban después esas facturas para solicitar deducciones o devoluciones de IVA soportado a las que no tenían derecho legalmente.

Las investigaciones concluyeron que varias de las entidades no habían presentado declaraciones de IVA ni del impuesto sobre la renta, no tenían obligaciones de retención de nómina (PAYE) y no podían localizarse en su domicilio fiscal registrado, pese a declarar una facturación considerable. La KRA señaló que algunas empresas parecían existir principalmente para generar y transmitir facturas sin operaciones comerciales que las respaldaran.

Para hacer frente al fraude, la KRA ha empezado a rechazar las deducciones de IVA soportado que carecen de pruebas suficientes y a recuperar las cuotas tributarias resultantes. También está revirtiendo las transmisiones fraudulentas realizadas a través del eTIMS y desactivando los dispositivos implicados en el esquema.

Por qué es importante esta investigación

La investigación pone de relieve el papel decisivo de los sistemas de facturación electrónica como eTIMS a la hora de destapar fraudes fiscales complejos y a gran escala y esquemas de operador desaparecido (missing trader). A medida que las administraciones tributarias refuerzan la supervisión digital y la aplicación de la norma, las empresas deben garantizar un cumplimiento estricto y documentación válida de todo el IVA soportado que deduzcan para evitar el rechazo de deducciones en inspecciones y las sanciones legales.