La OCDE ha publicado su informe Reformas de política fiscal 2026. En él se comparan las reformas fiscales introducidas o anunciadas en 2025 en 92 jurisdicciones, incluidos todos los países de la OCDE, y se identifican los principales avances y las tendencias más generales.

Principales conclusiones del informe

La OCDE señala que el entorno de política fiscal de 2025 difiere del de los años inmediatamente posteriores a la pandemia de COVID-19 y a la crisis energética de 2022-23. Aquellas crisis llevaron a muchos países a adoptar medidas similares en respuesta a presiones económicas comunes. Sin embargo, en 2025 los países aplicaban políticas fiscales más variadas debido a las diferencias en sus condiciones económicas, el margen fiscal disponible y sus prioridades nacionales.

Algunos países introdujeron solo cambios limitados en sus sistemas fiscales, sobre todo allí donde ya habían implementado reformas significativas en 2023 y 2024. Otros se centraron en impulsar el crecimiento económico mediante incentivos fiscales específicos, en lugar de introducir subidas de impuestos de carácter general. Al mismo tiempo, muchos gobiernos buscaron ingresos adicionales mediante medidas más selectivas, como impuestos de sociedades sectoriales (por ejemplo, recargos) e impuestos especiales más elevados sobre productos como el tabaco.

En materia de impuestos indirectos, la OCDE destaca que la digitalización fue uno de los principales motores de la reforma del IVA en 2025. A medida que la economía digital se expande, cada vez más países hacen responsables a los proveedores no residentes y a las plataformas en línea de recaudar y remitir el IVA sobre las ventas a los consumidores locales.

Otras reformas del IVA se centraron en los tipos reducidos, ya que numerosos países incluyeron o excluyeron determinados bienes y servicios de las categorías de tipo reducido, o modificaron los propios tipos. En algunos casos, los gobiernos simplificaron sus sistemas de IVA consolidando los tipos reducidos para facilitar su administración, orientar mejor las desgravaciones fiscales y, en ocasiones, generar ingresos adicionales.

El informe aborda también la rápida expansión mundial de la facturación electrónica y de la notificación transaccional continua digital. La OCDE señala que esta tendencia hace que el cumplimiento del IVA sea cada vez más complejo para las empresas que operan en varios países. Los países han introducido distintas arquitecturas técnicas, frecuencias de declaración, formatos de datos, requisitos de las operaciones y procedimientos de cumplimiento. Como resultado, ningún enfoque global único sirve para todas las empresas.

Conclusión

La undécima edición del informe Reformas de política fiscal de la OCDE subraya un giro hacia políticas fiscales nacionales más específicas, junto con un avance acelerado hacia la administración tributaria digital. Aunque las reformas digitales del IVA y la facturación electrónica mejoran la recaudación y la transparencia para las autoridades fiscales, la consiguiente fragmentación de los estándares globales genera importantes retos de cumplimiento. Para las empresas multinacionales, moverse entre estas normas dispares exigirá tecnologías fiscales flexibles y estrategias de cumplimiento proactivas y adaptadas a cada país.