República Dominicana avanza en la implementación de la facturación electrónica obligatoria. Tras prorrogar el plazo de implementación de la facturación electrónica hasta noviembre de 2026, en lugar de noviembre de 2025, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) de República Dominicana anunció el 26 de agosto de 2026 que los grandes y medianos contribuyentes estarán obligados a emitir comprobantes fiscales electrónicos desde el 1 de noviembre de 2026.
Impacto en los contribuyentes
La DGII aclaró que, a partir del 1 de noviembre, los grandes y medianos contribuyentes deben emitir de forma exclusiva facturas electrónicas utilizando secuencias de comprobante fiscal electrónico (e-CF) tipo “E”. En consecuencia, sus secuencias existentes de comprobantes fiscales tipo “B” no electrónicos solo serán válidas hasta el 31 de octubre de 2026.
Después de esa fecha, los comprobantes tipo “B” solo podrán usarse en situaciones de contingencia oficialmente declaradas, y únicamente bajo las condiciones establecidas por la ley. No usar de forma exclusiva facturas electrónicas después del plazo constituirá una infracción tributaria, y las empresas que no cumplan podrán enfrentarse a las sanciones establecidas por la ley.
Más allá del cumplimiento, el cambio reduce significativamente la carga administrativa tanto para el Estado como para el sector privado, al automatizar la conciliación de datos y disminuir los costes asociados al almacenamiento en papel y al procesamiento manual.
A escala nacional, se espera que la adopción obligatoria de la facturación electrónica mejore la transparencia y reduzca la economía informal. Al crear un registro digital permanente de cada transacción, el Estado puede combatir de forma más eficaz la evasión fiscal y el fraude del IVA, lo que a su vez estabiliza el panorama fiscal.
Conclusión
En la práctica, los contribuyentes afectados deben asegurarse de que sus sistemas de facturación electrónica y sus secuencias e-CF tipo “E” estén listos antes del 1 de noviembre de 2026, para evitar problemas de cumplimiento y posibles sanciones. Una integración exitosa en el ecosistema fiscal electrónico requiere un enfoque proactivo que va más allá de la mera instalación de software. Se recomienda a las empresas realizar auditorías integrales de sus sistemas para garantizar que su software actual de planificación de recursos empresariales (ERP) o de contabilidad pueda comunicarse sin problemas con los servidores de la DGII.
A medida que República Dominicana alinea sus prácticas fiscales con los estándares internacionales, refuerza su posición como destino transparente y competitivo para la inversión extranjera directa, fomentando un entorno económico más resiliente y responsable para todos los participantes.

