Capítulo 1: el verdadero rey
El mundo celebra la evolución de una versión avanzada de la IA, y el mundo fiscal no se queda atrás. Mientras las grandes corporaciones se apresuran a integrar tecnologías de moda en sus funciones financieras, las firmas contables de primer nivel también están virando hacia soluciones fiscales impulsadas por la tecnología. Incluso las autoridades tributarias se suman a la fiesta y despliegan herramientas avanzadas de detección del fraude potenciadas por datos de los contribuyentes en tiempo real y análisis predictivo.
A pesar del entusiasmo por las tecnologías emergentes, hay algo que sigue siendo el rey: los datos. Son el oxígeno imprescindible tanto para los contribuyentes como para las autoridades tributarias, pero sin el almacenamiento adecuado, incluso los datos más ricos no son más que una oportunidad perdida.
El IRS, según sus informes más recientes, procesó la asombrosa cifra de 271 millones de declaraciones de impuestos[1] y otros formularios solo en 2023. China, India y otras jurisdicciones generan volúmenes igual de enormes. ¿Alguna vez te has preguntado dónde se almacenan todos estos datos y cómo se mantienen seguros, consultables y transformables? La respuesta va más allá de los servidores y los centros de datos. Hablemos de los data lakes.
Capítulo 2: el data lake
Los profesionales fiscales suelen preguntar: ¿qué es un data lake? Pues bien, un data lake es como un gran servidor al que fluyen y se acumulan todos los datos fiscales, es decir, declaraciones de impuestos, datos de retenciones, transacciones en tiempo real, facturas electrónicas y todos los demás registros de cumplimiento. Estos datos se almacenan en su formato original y quedan disponibles para acciones posteriores. Un data lake no requiere que los datos se almacenen en tablas predefinidas (como los datos fiscales o financieros generales), sino en su formato bruto y original.
Estos datos quedan luego disponibles para diversas comprobaciones de referencia y procedimientos de análisis con el fin de generar información valiosa. Utilizar los datos de las facturas electrónicas para cumplimentar previamente la declaración del impuesto sobre el valor añadido de un contribuyente es el ejemplo clásico de ello.
Capítulo 3: el data lake fiscal y las autoridades tributarias
El data lake fiscal se ha convertido en una necesidad imperiosa para las autoridades tributarias. Atrás quedaron los días en que los departamentos tenían que depender de sistemas heredados y bases de datos segregadas para seguir la actividad de los contribuyentes. Hoy, muchas administraciones tributarias invierten con fuerza en data lakes centralizados para albergar enormes flujos de datos fiscales estructurados y no estructurados.
El data lake fiscal es como la sala de control de un ecosistema tributario digital. Conecta puntos de datos procedentes de diversas fuentes, como las declaraciones del GST, las declaraciones del impuesto de sociedades, la facturación electrónica, las declaraciones aduaneras, las retenciones en la fuente y las transacciones financieras, lo que permite a los departamentos tributarios ejecutar validaciones en tiempo real, detectar anomalías e incluso predecir comportamientos fraudulentos antes de que afecten a la recaudación.
Un caso de uso clásico del data lake es el nuevo régimen de facturación electrónica, en el que las autoridades tributarias suelen utilizar los datos a nivel de factura para cumplimentar previamente las declaraciones de impuestos. Países como Brasil, Italia y España ya han adoptado este modelo. Al aprovechar el data lake fiscal, las autoridades tributarias adquieren la capacidad de actuar de forma inmediata en lugar de esperar meses a disponer de los datos adecuados y reaccionar más tarde.
Capítulo 4: el data lake fiscal para los grandes contribuyentes
Los grandes contribuyentes han recorrido un largo camino en su forma de entender los impuestos. Ya no se trata solo de presentar declaraciones y marcar casillas de cumplimiento. Hoy los impuestos se han ganado un asiento en la mesa del consejo de administración. En el mundo de los data lakes fiscales, las transacciones ya fluyen en tiempo real a los sistemas de la administración, donde se validan, analizan, etiquetan y, en ocasiones, incluso se marcan antes de que se presente la declaración.
Este nuevo nivel de visibilidad ha redefinido la función de cumplimiento. Ya no se trata solo de presentar las declaraciones y comunicar la información financiera, sino también de lo limpios, coherentes y conectados que estén los datos.
Con la introducción de la facturación electrónica y los requisitos SAF-T, el mensaje es claro: o te sincronizas o te hundes.
Capítulo 5: el futuro es una cerradura compleja, pero los datos son la llave
Puede que el futuro de la fiscalidad esté impulsado por la IA y la automatización, pero conviene señalar que estas herramientas solo son tan potentes como los datos que las respaldan. Antes de emprender cualquier proceso de transformación fiscal, las empresas deben plantearse las preguntas adecuadas:
● ¿Disponemos de los datos adecuados?
● ¿Son coherentes, seguros y están bien gobernados?
● ¿Seguimos dependiendo en exceso de fuentes externas o no verificadas?
Porque ni siquiera la tecnología más inteligente puede corregir una entrada defectuosa. Es sencillo: si entra basura, sale basura. A medida que abrimos este futuro complejo, una cosa está clara: los datos son la única llave capaz de abrir todas las puertas en la historia de la transformación fiscal.
[1] https://www.irs.gov/pub/irs-pdf/p55b.pdf

