La Comisión Europea anunció que los Estados miembros de la UE han alcanzado un importante acuerdo sobre la posición común relativa al nuevo Código Aduanero de la Unión (CAU). Este acuerdo constituye el elemento central de la amplia reforma de la Unión Aduanera de la UE. La reforma fiscal pretende modernizar los procedimientos aduaneros y reforzar la supervisión y el control de las mercancías que entran y salen de la Unión Aduanera, con especial atención a las mercancías del comercio electrónico.

Antecedentes y elementos clave de la reforma aduanera

En mayo de 2023, la Comisión Europea propuso un nuevo CAU, al que siguieron dos años de debates técnicos en los grupos de trabajo del Consejo. Ante la creciente presión derivada del auge del comercio electrónico y de los cambios geopolíticos, la UE reconoció la necesidad de transformar la capacidad de su Unión Aduanera para proteger el mercado único y unificar a las autoridades aduaneras de los países de la UE.

El elemento clave de la transformación es la creación de la Autoridad Aduanera Europea (EUCA). La EUCA tendrá la misión de desarrollar y gestionar un nuevo Centro de Datos Aduaneros de la UE, que transformará de forma significativa la manera en que los países de la UE recopilan, procesan y comparten los datos aduaneros. Además, el nuevo Centro deberá sustituir los actuales sistemas informáticos nacionales y transeuropeos.

Quienes deseen importar mercancías al mercado único de la UE podrán presentar todos los datos y la documentación necesarios en una única plataforma, incluso cuando las mercancías estén destinadas al despacho en varios países de la UE. Por tanto, la reforma del marco normativo aduanero debería contribuir a reducir la burocracia y los costes para los importadores, al tiempo que refuerza la protección de los consumidores.

Conclusión

Este es solo uno de los muchos pasos que deben completarse antes de que la reforma culmine. Con la adopción de la posición común, el Consejo puede iniciar los debates con el Parlamento Europeo para ultimar el texto del reglamento. Una vez alcanzado el consenso, la versión final deberá ser aprobada formalmente tanto por el Consejo como por el Parlamento antes de que pueda entrar en vigor y ser jurídicamente vinculante.

Fuente: Comisión Europea