El Tribunal Supremo de Apelación de Sudáfrica (SCA) desestimó los recursos presentados por el Servicio de Ingresos de Sudáfrica (SARS) en el asunto entre el SARS y Woolworths Holdings Limited, una sociedad holding de inversión cotizada en bolsa. La cuestión central era si Woolworths Holdings tenía derecho a deducir el IVA soportado por los servicios de aseguramiento que contrató para una oferta de derechos utilizada para captar capital con el fin de financiar la adquisición del minorista australiano David Jones Limited en 2014.
Hechos del asunto y razonamiento del SCA
En 2014, Woolworths Holdings adquirió David Jones por 21 400 millones (unos 1230 millones de dólares estadounidenses), financiando la operación mediante reservas de efectivo existentes, nuevas líneas de deuda y una oferta de derechos renunciable de 10 000 millones de ZAR (unos 576 millones de dólares estadounidenses) íntegramente asegurada y dirigida tanto a accionistas residentes como no residentes. Para completar esta operación, la empresa contrató a prestadores de servicios nacionales y extranjeros de aseguramiento y asesoramiento financiero, incurriendo en cuantiosas comisiones.
Posteriormente, la empresa dedujo como IVA soportado el IVA correspondiente a estos servicios, prorrateándolo entre entregas gravadas y exentas en función de la residencia de los accionistas. Más concretamente, la parte de los derechos ofrecidos a accionistas no residentes se trató como una entrega gravada a tipo cero. En cambio, la parte dirigida a accionistas residentes se consideró un servicio financiero exento.
Sin embargo, el SARS rechazó este prorrateo, denegó la deducción del IVA soportado e impuso el IVA sobre los servicios extranjeros como servicios importados, añadiendo además una sanción del 10 % por infravaloración. El principal motivo fue que el SARS determinó que Woolworths Holdings no realizaba actividades de emisión de acciones de forma lo bastante regular o continua como para constituir una empresa a efectos del IVA.
En el procedimiento previo al del SCA, el Tribunal Fiscal discrepó de la decisión del SARS, al considerar que Woolworths Holdings era una sociedad holding de inversión activa dedicada a la adquisición y gestión de filiales y a la captación de capital para financiar sus adquisiciones. El SCA confirmó este razonamiento, subrayando que Woolworths Holdings no era un inversor pasivo, sino una sociedad holding de inversión activa dedicada a gestionar, financiar y ampliar la estructura de su grupo.
En cuanto a la cuestión de los servicios importados, el SCA concluyó que los servicios prestados por proveedores extranjeros no eran servicios importados con arreglo a la Ley del IVA, puesto que se utilizaban para realizar entregas gravadas en el marco de la actividad de la empresa. En consecuencia, Woolworths Holdings no estaba obligada a pagar un IVA adicional por estos servicios.
Conclusión
El asunto entre el SARS y Woolworths Holdings Limited ofrece orientaciones valiosas para las sociedades holding de inversión sobre el tratamiento a efectos del IVA de los gastos de captación de capital y relacionados con la inversión, subrayando la necesidad de demostrar un vínculo claro entre el gasto y las actividades gravadas de la empresa.
No obstante, dadas las particularidades del asunto, la resolución tiene un alcance limitado, lo que confirma el propio SCA, que distinguió este asunto del anterior CSARS contra De Beers Consolidated Mines Ltd, en el que el IVA de los gastos vinculados a una adquisición se consideró no deducible porque la empresa de De Beers consistía en la extracción y venta de diamantes, y no en la inversión o la gestión de capital.

