La Asamblea General de Colorado ha promulgado una ley que amplía significativamente el impuesto sobre ventas y uso del estado para cubrir los programas informáticos, con independencia de cómo se entreguen. A partir del 1 de enero de 2027, la mayoría de las ventas de software quedarán sujetas al impuesto sobre ventas y uso de Colorado. Con esta decisión, Colorado se suma a numerosos estados de EE. UU., como California, que están modificando sus normas de impuesto sobre ventas y uso para incluir las ventas de software en la base imponible.

Impacto en los proveedores de servicios digitales

La nueva ley amplía la definición de software gravable y elimina las distinciones anteriores basadas en el método de entrega. Los programas informáticos se definen ahora como instrucciones codificadas que hacen que un ordenador o dispositivo electrónico realice una tarea, con independencia de si se entregan mediante soportes físicos, se descargan electrónicamente o se acceden de forma remota a través de internet.

Este cambio en la definición confirma que las aplicaciones de software instaladas en dispositivos móviles, como teléfonos inteligentes y tabletas, también se incluyen en la categoría de software gravable. Además, la ley elimina las exclusiones anteriores para el software entregado a través de proveedores de servicios de aplicaciones, métodos de entrega electrónica o acuerdos de «load and leave», incorporando el software en la nube y de acceso remoto al ámbito de la tributación.

En consecuencia, a partir del 1 de enero de 2027, tanto el software descargado tradicional, como las aplicaciones instaladas en un dispositivo, como el software de acceso remoto proporcionado a través de internet, como las soluciones en la nube o SaaS, pasarán generalmente a estar sujetos a impuestos. Cabe destacar que el software desarrollado a medida sigue estando exento, y las transacciones de software cubiertas por un acuerdo de licencia negociable también seguirán cumpliendo los requisitos para la exención.

Pasos de cumplimiento

Las empresas que operan en Colorado deben revisar sus acuerdos de software, condiciones contractuales y estructuras de transacción actuales para determinar si sus compras de software o acuerdos de acceso pasarán a estar sujetos a impuestos.

La ampliación del software gravable también genera posibles desafíos de localización (sourcing), especialmente para las aplicaciones descargadas en dispositivos móviles como teléfonos inteligentes y tabletas. Las empresas pueden necesitar implementar procesos para rastrear dónde se accede o se utiliza el software con el fin de determinar correctamente sus obligaciones fiscales.