Para quienes no estén familiarizados con el significado de los impuestos especiales, se trata de un tipo de impuesto indirecto sobre la venta de bienes específicos. En la UE, los bienes sujetos a impuestos especiales se dividen en tres categorías. Aunque existen normas armonizadas a nivel de la UE en materia de impuestos especiales, los Estados miembros de la UE pueden definir políticas y normas concretas que se aplican a nivel nacional.

Este artículo ofrecerá una visión de las normas armonizadas y explicará cómo los Estados miembros interpretan y regulan de forma independiente estas normas de ámbito europeo en su legislación nacional.

Normas armonizadas sobre los impuestos especiales en la UE

Las normas estándar de la UE están definidas por la Directiva 2020/262 del Consejo (Directiva sobre impuestos especiales), que establece el régimen general de los impuestos especiales y dispone que el alcohol, el tabaco, los productos energéticos y la energía están sujetos a impuestos especiales.

Las normas de ámbito europeo tienen por objeto garantizar la aplicación uniforme de los impuestos especiales sobre los mismos productos en toda la UE. Las principales razones son reforzar el mercado único de la UE, evitar la competencia desleal entre empresas y hacer que el proceso administrativo sea más transparente y menos complejo.

Las normas armonizadas de la UE fijan el importe mínimo de impuestos especiales adeudado por cada producto. No obstante, las normas permiten a los países de la UE imponer otros impuestos indirectos sobre los productos sujetos a impuestos especiales siempre que cumplan con las normas de la UE en materia de impuestos especiales o del IVA. Además, los ingresos generados por los impuestos especiales van al Estado miembro de la UE que los cobra y los recauda.

¿Quién debe pagar los impuestos especiales de la UE?

Dependiendo de quiénes sean los compradores de los bienes sujetos a impuestos especiales, los impuestos pueden ser pagados por el depositario autorizado, el expedidor, el destinatario, el transportista, un tercero o la persona que importa los bienes.

El depositario, ya sea persona física o empresa, es responsable del pago del impuesto especial si los bienes se producen, transforman, almacenan, expiden o reciben en el depósito. El expedidor, el destinatario, el transportista o el tercero que aporta una garantía de circulación deben pagar los impuestos especiales cuando son responsables de los bienes que salen del régimen suspensivo. Por último, las personas que importan los bienes deben pagar los impuestos especiales cuando importan bienes sin someterlos al régimen suspensivo.

El régimen suspensivo es una exención en virtud de la cual determinados bienes, cuando cumplen los criterios, no están sujetos a impuestos especiales ni a derechos de aduana, se despachan a consumo y disfrutan de libertad de circulación dentro de la UE.

¿Cuándo se devengan los impuestos especiales de la UE?

Según las normas de la UE, existe una diferencia entre el momento en que los bienes están sujetos a impuestos especiales y el momento en que debe pagarse el impuesto especial devengado. Como norma general, los bienes sujetos a impuestos especiales quedan gravados en el momento de su producción o importación en la UE. No obstante, la obligación de pagar los impuestos especiales puede aplazarse e imponerse únicamente cuando los bienes se despachan a consumo.

Esto significa que, cuando los bienes no se despachan a consumo, no se imponen impuestos especiales ni es necesario pagarlos. El motivo por el que no se despachan los bienes a consumo puede ser la destrucción o la pérdida de los bienes por causas imprevistas o catástrofes naturales.

¿Dónde se devengan los impuestos especiales de la UE?

Por lo general, los impuestos especiales se pagan en el Estado miembro de la UE donde se encuentran los bienes y se venden al consumidor final. No obstante, los bienes pueden transportarse de un país de la UE a otro bajo acuerdos de régimen suspensivo hasta que lleguen a su destino final.

En una situación en la que los bienes se despachan a consumo en un país de la UE y luego se venden a consumidores en otro país de la UE, las ventas a distancia, se aplica el principio de destino, lo que significa que los bienes están sujetos a impuestos especiales en el país de compra. En esta situación, el vendedor es responsable de pagar el impuesto especial devengado.

Se estableció un sistema de reembolso para evitar la doble imposición; cuando se han pagado impuestos especiales en un país de la UE, los bienes se despachan a consumo y luego se transportan a otro país de la UE como destino final.

Aplicaciones nacionales de las normas de la UE sobre impuestos especiales

Para comprender mejor cómo funciona el sistema de impuestos especiales de la UE, examinaremos los impuestos especiales sobre el alcohol, una categoría de bienes sujeta a estos impuestos.

Según las normas armonizadas de la UE, el tipo mínimo para el vino es de 0 EUR por hectolitro de producto (EUR/hl). En Francia, existe una amplia gama de impuestos especiales según el tipo de vino. Por ejemplo, el impuesto especial para el vino tranquilo es de 4,05 EUR/hl, para el vino espumoso es de 10,02 EUR/hl, y para el vino de licor y el vino dulce natural es de 50,6 EUR/hl.

Los Países Bajos adoptaron un enfoque ligeramente diferente y fijaron el tipo de impuesto especial para el vino espumoso y no espumoso en 47,95 EUR/hl si los vinos tienen menos del 8,5 % de alcohol y en 95,69 EUR/hl para aquellos con más del 8,5 % de alcohol. Por el contrario, Austria no impuso ningún impuesto especial sobre los vinos y los vinos espumosos.

Para la cerveza, por ejemplo, el tipo de impuesto especial se determina en función del hectolitro por grado Plato o del hectolitro por grado de alcohol, fijados en 0,748 EUR y 1,87 EUR, respectivamente, a nivel de la UE. En Francia, esos tipos se fijan en 3,98 EUR/grado/hl para las cervezas con una graduación alcohólica inferior al 2,8 % y en 7,96 EUR/grado/hl para las cervezas con más del 2,8 % de alcohol.

Austria impuso un impuesto especial de 2 EUR/grado/hl sobre los productos de cerveza, pero la cerveza debe contener un mínimo del 0,5 % de alcohol para estar sujeta a impuestos especiales. El impuesto especial estándar sobre la cerveza en los Países Bajos es de 8,12 EUR/grado/hl, y el importe mínimo por hectolitro es de 26,12 EUR.

Conclusión

Como se presenta en este artículo, los impuestos especiales son esenciales para que los Estados miembros de la UE generen ingresos para los presupuestos estatales. Aunque el sistema unificado de impuestos especiales existe a nivel de la UE, los países de la UE tienen una autonomía considerable para definir el tipo de los impuestos especiales, ya que a nivel de la UE solo se determinan los tipos mínimos.

Las empresas dedicadas a la venta y el suministro de bienes y productos sujetos a impuestos especiales deberían destinar recursos a comprender qué tipos y normas se aplican en el país de la UE donde realizan esas ventas. Para orientarse más fácilmente, las empresas pueden utilizar el portal Access2Markets para encontrar toda la información pertinente sobre los impuestos especiales.

Fuente: European Commission - Excise Duties, Your Europe - Excise duties, Your Europe - Products subject to excise duties, Your Europe - Paying excise duties, Council Directive 2020/262 laying down the general arrangements for excise duty