Tras decidir permitir la recaudación del impuesto sobre el valor añadido (IVA) sobre los bienes importados de escaso valor, el Consejo de Ministros tailandés aprobó otro proyecto de ley que amplía la competencia del Tribunal Fiscal para conocer de las causas penales relacionadas con asuntos tributarios y aduaneros.

El objetivo principal de este cambio es reunir todas las causas penales, civiles, tributarias y aduaneras bajo la competencia de un único tribunal, donde se tramitarán con la experiencia y el conocimiento adecuados.

Aspectos clave del proyecto de ley

Las normas vigentes en Tailandia establecen que las causas tributarias son competencia del Tribunal Fiscal central, especializado en derecho tributario, contabilidad fiscal y convenios de doble imposición. Sin embargo, las causas penales tributarias son competencia de los tribunales penales, que no están especializados en estos asuntos, sobre todo teniendo en cuenta las diferencias entre los delitos tributarios y otros tipos de delitos.

El Tribunal Fiscal conocerá de todas las causas penales y civiles relativas a asuntos tributarios. Además, todas las causas penales tributarias de la competencia del Tribunal Fiscal que estén pendientes ante otros tribunales en el momento de la entrada en vigor de la ley se remitirán al Tribunal Fiscal para su tramitación.

Aunque el Consejo de Ministros ha aprobado el proyecto de ley, el proceso de votación y adopción sigue en curso. Los siguientes pasos consisten en que la Cámara de Representantes y el Senado revisen y aprueben el proyecto. Una vez que ambos órganos legislativos lo aprueben y adopten, el paso final es su publicación en el Boletín Oficial.

Conclusión

Este proyecto de ley tiene un impacto significativo en el sistema judicial tailandés y en todas las partes implicadas en causas tributarias y aduaneras. Les permite resolver sus asuntos en un único tribunal con competencia para actuar tanto en causas civiles como penales relacionadas con cuestiones tributarias y aduaneras, lo que simplifica el proceso.

Fuente: Baker McKenzie