El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) es el más alto tribunal de la UE. Es un pilar de integridad que garantiza la interpretación y aplicación uniformes de la legislación de la UE en cada Estado miembro de la UE. El TJUE también exige responsabilidades a las instituciones de la UE, asegurando que se ajusten a la ley.
Su autoridad se extiende a la interpretación y aplicación de las leyes sobre el IVA, los derechos de aduana y los impuestos especiales a nivel de la UE y en cada Estado miembro de la UE. Las decisiones e interpretaciones del TJUE tienen un peso significativo, siendo influyentes y obligatorias para los tribunales nacionales. Como parte de la reforma del marco judicial de la UE, algunas de esas competencias se transferirán a un segundo tribunal constitutivo del TJUE, el Tribunal General.
Cambio de competencia dentro del TJUE
En agosto, el TJUE anunció que la competencia para examinar y resolver las peticiones de decisión prejudicial se transferiría al Tribunal General a partir del 1 de octubre de 2024. Este cambio de competencia abarca seis áreas específicas, incluidos el sistema común del IVA, los impuestos especiales, el Código Aduanero y la clasificación arancelaria de las mercancías.
Sin embargo, todas las peticiones de cuestión prejudicial se seguirán presentando ante el TJUE, que determinará si la petición, con arreglo al Reglamento de Procedimiento, es competencia del TJUE o del Tribunal General. Tras recibir la petición de decisión prejudicial, ambos tribunales expondrán las razones por las que se consideran competentes para examinar el fondo y decidir sobre la cuestión planteada en la petición.
Además de este cambio de competencia, se introduce un cambio adicional en el Estatuto modificado en relación con la petición de decisión prejudicial. El Parlamento Europeo, el Consejo y el Banco Central Europeo serán notificados de todas las peticiones, independientemente del área de que se trate y de cuál sea la competencia para decidir. Estas instituciones examinarán si tienen algún interés en el caso, determinarán si desean participar en el procedimiento y redactarán y emitirán declaraciones y observaciones cuando sea necesario.
Conclusión
Estos cambios se derivan del aumento significativo de los litigios y de la complejidad de los casos relativos a las áreas afectadas. Actualmente, el TJUE se enfrenta a una sobrecarga de casos, lo que afecta al plazo de toma de decisiones y reduce aún más la certeza en la interpretación y aplicación correctas de los derechos y obligaciones prescritos.
Como se indica en el comunicado de prensa, esta transferencia de competencia debería permitir al TJUE centrarse en su función como tribunal supremo y constitucional de la Unión Europea, y el Tribunal General seguirá ofreciendo las mismas garantías a todas las partes interesadas en relación con las peticiones de cuestión prejudicial que ofrecía el TJUE.
Fuente: Deloitte, Court of Justice - Press Release No. 125/24, Regulation 2024/2019

