El 31 de enero se acordó un nuevo gobierno federal de coalición en Bélgica, después de que cinco partidos políticos pactaran un programa común que incluye medidas de reforma fiscal. El Programa de Gobierno de Coalición (CGP) pretende introducir medidas para reforzar la competitividad económica mediante inversiones verdes, manteniendo al mismo tiempo los incentivos fiscales a la investigación y el desarrollo.

La reforma fiscal acordada incluye cambios en el sistema de imposición directa, con modificaciones del impuesto sobre sociedades y del impuesto sobre la renta de las personas físicas. Además, el CGP define cambios en el IVA y en otros impuestos indirectos, como los impuestos especiales y los derechos de aduana, los impuestos sobre la energía y los envases, y la posible introducción de un impuesto sobre los servicios digitales (DST).

Repercusiones para el régimen del IVA e introducción del DST

El gobierno de coalición acordó reducir temporalmente el tipo de IVA para el suministro e instalación de bombas de calor del 21% al 6% durante cinco años. Además, los suministros necesarios para la demolición y reconstrucción tributarán al 6%. No obstante, el criterio de superficie cambiará de 200 a 175 metros cuadrados.

El CGP subraya la necesidad de publicar nuevas normas relativas a la deducción a tanto alzado del IVA soportado sobre las bicicletas de empresa utilizadas con fines profesionales y privados.

Asimismo, el CGP anunció la introducción de la declaración casi en tiempo real para las operaciones B2B y las operaciones con cajas registradoras registradas a partir de 2028. En cuanto a la caja registradora, su uso obligatorio se extenderá a todo el sector de la hostelería y a otros sectores propensos al fraude. El nuevo gobierno belga implementará algunos sistemas de lotería del IVA aplicados a escala internacional para estimular que los consumidores soliciten recibos del IVA y combatir el fraude del IVA.

En cuanto a los impuestos especiales, el tipo aplicable a la electricidad para las empresas se reducirá al mínimo europeo. En cambio, se eliminarán dichos gravámenes sobre las bebidas sin azúcar, el té y el café. Además, la Ley General de Derechos de Aduana e Impuestos Especiales será objeto de revisión y posibles modificaciones.

Por último, si en 2027 no existe consenso sobre la tributación de los servicios digitales a escala europea o internacional, Bélgica tiene previsto introducir un DST del 3%.

Conclusión

El nuevo gobierno belga de coalición quiere reformar de forma significativa el sistema tributario nacional, haciéndolo más eficiente y creando las condiciones para el crecimiento de la economía nacional. Esto haría al país más competitivo a escala europea y mundial.

Se espera que el gobierno belga publique nuevos avisos sobre los cambios propuestos a lo largo de 2025. Los cambios deberían entrar en vigor en 2026.

Fuente: Coalition Government Program, KPMG