En 2019, el gobierno italiano introdujo un Digital Services Tax (DST) del 3% sobre los ingresos generados por las empresas digitales a través de operaciones en Internet. Para quedar dentro del ámbito del DST, las empresas digitales deben realizar ventas de un mínimo de 750 millones EUR a nivel mundial y de un mínimo de 5,5 millones EUR en Italia.
Debido a las reglas de tributación del DST, los proveedores digitales mundiales más destacados pagaron cientos de millones en impuestos a la Agencia Tributaria italiana en los últimos cinco años. Eso podría cambiar con el nuevo presupuesto propuesto para 2025.
Cambios propuestos y su impacto
El viceministro de Economía italiano, Maurizio Leo, anunció que el plan presupuestario de 2025 incluye una propuesta para eliminar el denominado «web tax» o DST. Más concretamente, la propuesta pretende eliminar tanto el umbral global como el nacional relacionados con el DST.
El impacto de esta decisión debe analizarse desde varias perspectivas diferentes.
La primera es la perspectiva italiana, donde las razones de tal decisión pueden encontrarse en los objetivos presentados en el plan presupuestario de 2025. Con la eliminación del umbral, más empresas quedarán sujetas al DST, lo que significa más ingresos en el presupuesto estatal procedentes de impuestos.
No obstante, si esta intención se lleva a cabo, existen otras implicaciones. Algunas de las mayores empresas del mundo, como Meta, Google o Amazon, se enfrentarían a cargas financieras adicionales en Italia. Dado que todas ellas son empresas estadounidenses, el gobierno de EE. UU. ha anunciado posibles contramedidas si esto ocurre.
Conclusión
El plan presupuestario para el ejercicio fiscal 2025 aún se está revisando y está sujeto a debates y cambios. Hasta que el Parlamento italiano dé su palabra final y vote todas las medidas y políticas propuestas, no está claro cuál será la decisión final sobre esta propuesta.
En cualquier caso, Italia parece decidida a aumentar los ingresos del presupuesto estatal, y eliminar el umbral del DST es una forma de lograrlo. Otras opciones incluyen aumentar el tipo impositivo sobre las plusvalías de las criptomonedas del 26% al 42%.
Fuente: Reuters

