En la actualidad, Europa asiste a la adopción de numerosos impuestos denominados verdes a escala nacional. Esta tendencia forma parte de los objetivos medioambientales de los países y de sus compromisos con el Acuerdo de París, que traza estrategias para limitar el calentamiento global. Los impuestos verdes buscan reducir las emisiones de CO2 encareciendo económicamente la contaminación con gases nocivos para el medio ambiente.
Entre los regímenes fiscales más conocidos figuran el régimen de comercio de derechos de emisión (Emissions Trading Scheme) y el impuesto de apoyo al precio del carbono (Carbon Price Support Tax), que obligan a los países a pagar por sus emisiones. A continuación encontrarás información sobre los nuevos impuestos vigentes que conviene que los empresarios conozcan.
Por ejemplo, el impuesto sobre el plástico es una herramienta habitual para gravar la fabricación y el uso de plástico, y está implantado en el Reino Unido y en algunos países de la UE. En el Reino Unido, el impuesto se aplica a cualquier envase de plástico no reciclado fabricado o importado en el país cuando una empresa importa más de 10 toneladas de material al año. En España existe una fórmula similar para gravar el uso o la fabricación de plásticos vírgenes. Un impuesto sobre el plástico de mayor alcance forma parte del gravamen europeo sobre los envases (European Packaging Levy), que grava a todas las empresas que utilizan envases de plástico no reciclable. Con este gravamen, la UE espera recaudar fondos para su iniciativa de recuperación climática.
Otro tipo de medida fiscal son las reducciones del IVA. Pueden ayudar a impulsar la producción de artículos considerados respetuosos con el medio ambiente o beneficiosos. Un buen ejemplo es la intención de la UE de reducir el IVA sobre la fruta y la verdura ecológicas o de establecer un IVA del 0% en los paneles solares. Una medida contrapuesta orientada al mismo objetivo es aumentar el IVA de la carne o implantar un impuesto sobre la carne, lo que ayudaría a recaudar más fondos de un sector que suele considerarse perjudicial para el medio ambiente.
Estas son solo algunas de las numerosas iniciativas dentro de un amplio conjunto de medidas legislativas en materia medioambiental. Con ellas, los líderes nacionales y de la UE esperan animar a las empresas a adoptar envases ecológicos y operaciones más eficientes y con mayor ahorro de recursos. El cambio ya está en marcha, pues muchas empresas empiezan a utilizar energías renovables o a crear productos más respetuosos con el medio ambiente.

