Determinar qué sujeto pasivo es responsable de repercutir, recaudar e ingresar el IVA en la Hacienda pública es una de las cuestiones críticas para la aplicabilidad de las normas de imposición indirecta en cada operación. Por lo general, el sistema del IVA exige que sea el proveedor quien recaude e ingrese el impuesto a la administración tributaria. Sin embargo, este método tradicional resultó poco eficaz e insuficiente para combatir el fraude del IVA, especialmente en las operaciones transfronterizas.
La Unión Europea (UE) introdujo la inversión del sujeto pasivo (reverse charge) en 1993. La reforma tributaria tenía por objeto reducir el fraude y la evasión fiscal. El reverse charge traslada la responsabilidad de declarar el IVA del proveedor al comprador.
Posteriormente, la Directiva del IVA 2006/112/CE (Directiva del IVA de la UE) consolidó y actualizó las normas, ofreciendo un marco jurídico más completo para el IVA, incluida la inversión del sujeto pasivo.
No obstante, conviene señalar que la inversión del sujeto pasivo no se limita a la UE. Otros países como Australia, India y Canadá tienen conceptos similares. Algunos países no pertenecientes a la UE, aunque no están vinculados por la normativa comunitaria, aplican con frecuencia mecanismos similares para agilizar sus procesos de IVA y mejorar el cumplimiento.
Esta guía sencilla sobre la inversión del sujeto pasivo explica cómo funciona el reverse charge dentro de la UE y ofrece información adicional sobre conceptos fuera de la UE.
¿Cómo funciona la inversión del sujeto pasivo (reverse charge)?
Entender cómo funciona la inversión del sujeto pasivo es esencial para el cumplimiento del IVA. Simplemente traslada la responsabilidad de recaudar y pagar el IVA del proveedor al comprador, y solo se aplica a las operaciones entre empresas (B2B). La Directiva del IVA de la UE la divide, además, en dos tipos:
- Entregas intracomunitarias
- Operaciones interiores
Entregas intracomunitarias
Las entregas intracomunitarias abarcan operaciones en las que los bienes o servicios son suministrados por una empresa establecida en un Estado miembro distinto de aquel en el que se encuentra el comprador. En esta situación, y bajo el reverse charge, se produce un traslado de la obligación relativa al IVA, es decir, la obligación de declararlo pasa del proveedor al comprador.
En cuanto a la entrega de bienes y servicios, el proveedor emite una factura al comprador sin repercutir IVA. La factura debe incluir una mención indicando que se aplica el reverse charge y hacer constar los números de identificación a efectos del IVA tanto del proveedor como del comprador. El comprador registra el IVA soportado y el IVA repercutido en la misma declaración de IVA.
Operaciones interiores
Mientras que la UE impone la inversión del sujeto pasivo en las entregas intracomunitarias, los Estados miembros pueden definir sus propias normas sobre el reverse charge en las entregas interiores de bienes y servicios dentro de sus jurisdicciones nacionales. Si deciden hacerlo, este mecanismo se aplica principalmente a sectores propensos a la evasión del IVA, como la construcción, las telecomunicaciones y determinados servicios financieros.
Importaciones en la UE
Las normas del reverse charge también se aplican a la importación de bienes en la UE. El IVA sobre los bienes importados en la UE se paga normalmente en el momento de la importación. Sin embargo, la inversión del sujeto pasivo permite al importador declarar el IVA devengado en un momento posterior. Cuando los bienes llegan a la frontera de la UE, el importador debe declararlos en aduana e indicar que aplicará la inversión del sujeto pasivo si procede.
La inversión del sujeto pasivo (reverse charge) fuera de la UE
Esta guía sobre la inversión del sujeto pasivo se centra principalmente en las normas de la UE. No obstante, como se indicó en la introducción, muchos otros países fuera de la UE tienen conceptos similares a este reverse charge comunitario. Algunos de ellos, como Suiza, decidieron aplicar normas idénticas a las de la UE en la mayoría de las cuestiones de IVA para crear un mejor entorno empresarial, reducir la evasión y garantizar una administración tributaria eficiente.
Tras el Brexit, el Reino Unido siguió utilizando la inversión del sujeto pasivo para determinadas operaciones, manteniendo procedimientos de IVA similares a los de la UE. Conviene señalar que Irlanda del Norte se rige por el Protocolo de Irlanda del Norte. Así, esa parte del Reino Unido se trata como un Estado miembro de la UE en lo que respecta al IVA sobre los bienes, y le son aplicables las normas del reverse charge de la UE.
Países como Australia e India no tienen IVA, sino un Goods and Services Tax (GST), y sus sistemas tributarios incluyen disposiciones de reverse charge, principalmente para servicios importados y productos digitales. Los sistemas de GST y Harmonized Sales Tax (HST) de Canadá también cuentan con normas de reverse charge, especialmente para servicios importados e intangibles.
Conclusión
El cumplimiento de la inversión del sujeto pasivo exige que las empresas registren y contabilicen minuciosamente las operaciones sujetas a este procedimiento de contabilización del IVA. Las empresas deben asegurarse de identificar correctamente las operaciones sujetas a las normas del reverse charge que trasladan al comprador la responsabilidad de declarar el IVA.
El desarrollo de herramientas de control del cumplimiento actualizadas es esencial para reducir la posibilidad de incumplir la ley. La inversión del sujeto pasivo se implementa y aplica de forma diferente según la región, lo que complica el cumplimiento tributario de las empresas con operaciones transfronterizas.
Un equipo fiscal interno es una solución fiable si la empresa con operaciones transfronterizas puede permitírselo. Cuando esto no es posible, esta importante obligación de cumplimiento tributario debería transferirse a un socio de cumplimiento tributario de confianza.

