El Madras High Court se pronunció en un litigio entre Tvl. Sri Balajee Udyog, una empresa individual con sede en Chennai, y el Assistant Commissioner y el Deputy Commissioner of GST. La cuestión controvertida era la cancelación del registro GST de la empresa individual por una reclamación de crédito fiscal soportado (ITC) supuestamente basada en documentos fabricados.
Hechos del caso y razonamiento del Tribunal
Durante la auditoría fiscal, el Assistant Commissioner determinó que los locales de la empresa individual eran demasiado pequeños para sostener de forma plausible la escala de negocio necesaria para justificar el considerable ITC reclamado sobre las compras. En consecuencia, en noviembre de 2024, el Assistant Commissioner emitió un requerimiento solicitando al empresario que aportara pruebas del movimiento real de mercancías para fundamentar la reclamación de ITC y que compareciera a una audiencia personal.
A pesar de que el empresario respondió por escrito y compareció a la audiencia, el Assistant Commissioner no quedó satisfecho con la explicación ni con los registros aportados y canceló el registro GST en 2024. El empresario recurrió ante el Deputy Commissioner, quien confirmó la decisión del Assistant Commissioner. El empresario impugnó entonces la decisión ante el High Court, solicitando la anulación de la cancelación del registro GST.
El empresario argumentó que compartir los locales comerciales con otra entidad no debía justificar la cancelación y que bloquear el ITC sin un proceso formal de determinación era arbitrario. El High Court rechazó ambos argumentos.
El High Court concluyó que el empresario no aportó pruebas básicas de que las mercancías se hubieran movido realmente según lo reclamado, tales como comprobantes de pago de fletes, recibos de camión o gastos de carga y descarga. Además, el High Court señaló que la mera presentación de copias impresas de e-way bills era insuficiente para probar que se hubieran producido operaciones reales o el movimiento físico de las mercancías, ya que estos documentos por sí solos no acreditan una actividad comercial genuina.
Además, el Tribunal señaló que las reclamaciones de ITC se basaban en facturas falsas y documentación fabricada, lo que constituye un motivo grave que va más allá de una mera cuestión técnica como el uso compartido de locales. Como resultado de estas conclusiones, el High Court confirmó las decisiones anteriores y la cancelación del registro GST.
Conclusión
La sentencia del High Court refuerza que el registro GST puede cancelarse válidamente cuando existen pruebas creíbles de reclamaciones de ITC fraudulentas respaldadas por facturas falsas. Asimismo, la sentencia aclara que los sujetos pasivos no pueden ampararse en tecnicismos procesales para eludir las consecuencias de no fundamentar operaciones comerciales genuinas.

