En 2023, el Gobierno de Nueva Zelanda anunció que había aprobado la Ley del Impuesto sobre Servicios Digitales (DST), que introdujo un DST del 3% sobre los ingresos generados por la prestación de servicios digitales a consumidores neozelandeses. La ley se dirige a las grandes empresas de servicios digitales, principalmente estadounidenses, que entran en el ámbito de las reglas y regulaciones del DST.
La fecha de entrada en vigor sigue siendo incierta, aunque inicialmente se fijó para el 1 de enero de 2025.
Impacto en los proveedores de servicios digitales y fecha de implementación
La Ley del DST aprobada y publicada pretende aplicarse a las multinacionales que prestan servicios digitales incluidos en su ámbito, como motores de búsqueda de internet, redes sociales, plataformas de contenido o servicios de intermediación. Además de prestar estos servicios, las empresas deben tener unos ingresos globales anuales de al menos 750 millones de EUR por año de ingresos y al menos 3,5 millones de NZD de ingresos obtenidos en Nueva Zelanda.
El DST es del 3% de los ingresos generados por los servicios incluidos en su ámbito dentro de Nueva Zelanda. Según la Ley del DST publicada, las empresas que superen los umbrales global y nacional deben registrarse en los 90 días siguientes al fin del primer año de ingresos y quedan sujetas a las reglas.
Además de registrarse, las empresas deben presentar declaraciones anuales del DST en los seis meses siguientes al fin del año de ingresos del DST.
No obstante, existen dudas sobre si la ley llegará a aplicarse. La fecha fijada era el 1 de enero de 2025, pero la Ley del DST permite al Gobierno posponer su entrada en vigor hasta el 2 de enero de 2030. Hay dos motivos principales por los que esto podría ocurrir, aunque la fecha inicial ya ha pasado y el Gobierno de Nueva Zelanda no ha hecho ningún anuncio.
El primer motivo está directamente relacionado con la aplicación del Pilar Uno de la solución multilateral de dos pilares de la OCDE y con la decisión de si la Ley del DST es necesaria. Si se alcanza el acuerdo sobre el Pilar Uno de la OCDE, cabría esperar la derogación de la Ley del DST.
El segundo motivo son las posibles represalias comerciales de EE. UU., ya que las mayores tecnológicas estadounidenses superarían sin duda el umbral establecido.
Conclusión
Queda por ver si el Gobierno de Nueva Zelanda seguirá el ejemplo de Canadá e implantará el DST sobre los servicios incluidos en su ámbito. El debate sobre si se modificará la fecha de entrada en vigor se prolongó durante todo 2024, pero no se emitió ninguna declaración oficial.
Podría concluirse que la ley entró en vigor. Aun así, no sería sorprendente que Inland Revenue u otros organismos oficiales anunciaran lo contrario en las próximas semanas.
Fuente: Digital Services Tax Bill, Deloitte, KPMG

