Cuando se habla de cumplimiento en materia de IVA, los particulares y las empresas suelen centrarse en cuándo hay que darse de alta en el IVA, cuándo vencen las declaraciones de IVA y sus pagos, qué es una operación sujeta y una no sujeta, y cuestiones similares. Sin embargo, los sujetos pasivos también deben tener en cuenta otros aspectos para no llamar la atención de las autoridades fiscales, algo que podría derivar en auditorías e inspecciones tributarias.

Varios factores o indicadores pueden alertar a las autoridades fiscales sobre la posible existencia de fraude fiscal, lo que podría llevar a los sujetos pasivos a colaborar en la investigación. Este artículo explica algunos de los tipos más comunes de fraude del IVA, señala los indicadores clave que hacen saltar las alarmas y explica cómo evitar estas situaciones.

¿Qué bienes son más vulnerables al fraude del IVA?

En los últimos años, la tendencia emergente entre los defraudadores del IVA ha sido cometer fraude con los bienes de consumo de rápida rotación (FMCG) de menor precio. Estos FMCG incluyen bienes de consumo no duraderos, como alimentos envasados, bebidas, artículos de aseo, confitería, cosméticos, medicamentos de venta libre, productos secos y otros consumibles.

Se trata de un cambio notable respecto a los productos electrónicos, como teléfonos móviles, auriculares inalámbricos o dispositivos de almacenamiento, que durante años fueron el principal objetivo de los defraudadores. El motivo principal de este giro es que los productos electrónicos están sometidos a una vigilancia más estrecha por parte de las autoridades fiscales, mientras que estos bienes, menos llamativos, pasan desapercibidos en la mayoría de los casos.

Otras razones pueden ser que los países de la UE suelen aplicar tipos de IVA más bajos a algunos FMCG, que el tiempo entre la venta y el consumo de los FMCG es muy corto, que se pagan principalmente en efectivo y que el sector minorista legítimo tiene un fuerte incentivo para comprar la mercancía al menor coste posible con el fin de ofrecer el mejor precio de venta a los consumidores finales.

No obstante, esto no excluye que otros bienes, principalmente los de alto precio o de lujo, también sean objeto de fraude del IVA.

Esquemas de fraude del IVA más habituales

Algunos de los esquemas de fraude del IVA más habituales incluyen el fraude del operador desaparecido intracomunitario, el fraude de desvío, el abuso de la triangulación, las cadenas de operaciones que incluyen exportaciones, el denominado fraude de los dos CC gemelos y el blanqueo de capitales basado en el comercio (TBML) con FMCG y bienes perecederos.

Este artículo ofrece información sobre los fraudes del operador desaparecido intracomunitario, de desvío y de abuso de la triangulación, que son los que se producen con mayor frecuencia.

Fraude del operador desaparecido intracomunitario (MTIC)

El fraude del IVA más común es el del operador desaparecido intracomunitario (MTIC). Para entender el MTIC, debemos aclarar cuál es la cadena de suministro habitual. En una cadena de suministro estándar, un productor vende bienes a mayoristas autorizados, que almacenan y distribuyen la mercancía a nivel local o por toda la UE sin restricción alguna.

El fraude MTIC se produce cuando el mayorista factura bienes a operadores incumplidores de otro país de la UE, donde la operación suele pagarse en efectivo o mediante métodos bancarios alternativos, lo que oculta el rastro del dinero. Aunque el pago inicial entre el productor y el mayorista parezca legítimo, los documentos de transporte pueden apuntar a un almacenamiento independiente, lo que dificulta que las autoridades fiscales rastreen la mercancía y detecten el fraude del IVA.

Fraude de desvío

El fraude de desvío se produce cuando un mayorista de un país de la UE vende bienes a un operador nacional que comete fraude del IVA presentando facturas falsas a nombre de compradores extranjeros, normalmente operadores remotos u operadores desaparecidos. Aunque la mercancía permanece en el mercado local, los ingresos y el IVA reales nunca se declaran, y el IVA no declarado se reparte entre las personas implicadas en la trama.

Fraude por abuso de la triangulación

El fraude por triangulación se produce cuando un mayorista falsea su declaración de entregas intracomunitarias exentas de impuestos a una empresa intermediaria, como un intermediario o una sociedad pantalla. Los bienes o bien son almacenados por la empresa intermediaria o bien se envían directamente al almacén de un tercer país de la UE mediante un procedimiento simplificado previsto para las operaciones triangulares legítimas. Sin embargo, el mayorista aprovecha las reglas fijadas para las operaciones triangulares para evadir impuestos.

Indicadores clave de riesgo de fraude del IVA

Para que los sujetos pasivos se protejan a sí mismos, así como a sus clientes y consumidores, existen varios indicadores clave de riesgo que pueden señalar un fraude del IVA. Supongamos que un sujeto pasivo recibe una oferta de FMCG de un particular o de empresas procedentes de países con tipos de IVA más altos, impuestos adicionales o una normativa débil de prevención del blanqueo de capitales (AML). En ese caso, deben adoptarse medidas de precaución para verificar su legitimidad.

En algunas situaciones, los sujetos pasivos reciben ofertas tentadoras de empresas de reciente creación o de nuevos operadores gestionados por personas procedentes de países de alto riesgo. Uno de los indicadores más comunes es el de los mayoristas fraudulentos que ofrecen marcas populares de FMCG a precios bajos, incluso por debajo del mercado, y solicitan el pago en efectivo o mediante transferencias bancarias alternativas.

Además, los defraudadores suelen establecer sus negocios cerca de las fronteras nacionales o de las zonas aduaneras. Esto les ayuda a presentarse como empresas legítimas y les permite mover su mercancía entre países de forma eficiente.

Por último, los minoristas o mayoristas fraudulentos ofrecen a menudo bienes que no encajan con su actividad empresarial declarada. Por ejemplo, un minorista de ropa que ofrece grandes cantidades de productos electrónicos a precios por debajo del mercado es motivo para dudar de la legitimidad del operador.

Cómo evitar riesgos y seguir cumpliendo la normativa

Los sujetos pasivos pueden adoptar varias medidas preventivas para evitar el riesgo de ser objeto de fraude del IVA o de participar en uno sin saberlo, y seguir cumpliendo las reglas y normas del IVA.

En primer lugar, los sujetos pasivos que compran y venden FMCG deben conocer los precios de mercado. Al vigilar de cerca los precios de mercado, podrían detectar discrepancias entre los valores de mercado y las ofertas recibidas.

Al tratar por primera vez con nuevos proveedores o clientes, los sujetos pasivos deben determinar y confirmar todos los elementos esenciales, como el país de constitución, los fundadores y administradores, la fecha de creación de la empresa y similares. Los números de registro válidos, los números de registro de IVA, la antigüedad y una estructura de propiedad transparente son pruebas de la legitimidad de un negocio.

Asimismo, los sujetos pasivos deben evitar los pagos en efectivo o los métodos de pago alternativos que puedan hacerles perder el rastro de su dinero.

Garantizar unos registros empresariales bien documentados de todas las operaciones debe ser una prioridad. Cada documento, incluidos los contratos comerciales, las órdenes de compra, las declaraciones aduaneras, las declaraciones de transporte, las facturas y los extractos bancarios, debe examinarse y verificarse con detenimiento.

Conclusión

Para seguir cumpliendo la normativa, los sujetos pasivos deben verificar siempre la legitimidad de sus socios comerciales, aplicar la diligencia debida sobre los nuevos proveedores o clientes y mantenerse al tanto de la situación de los mercados de su sector de actividad. Al vigilar los indicadores de riesgo y adoptar medidas de precaución, las empresas pueden evitar caer en tramas fraudulentas y reducir las probabilidades de atraer una atención indeseada e innecesaria de las autoridades fiscales.

Por ello, los sujetos pasivos deben implantar políticas y procedimientos internos para vigilar cualquier indicador de fraude del IVA. Esto les ayudará a reconocer el fraude de forma más eficaz y a protegerse a sí mismos, a sus consumidores y a sus clientes. Además, detectar el fraude del IVA permite a los sujetos pasivos notificar sus sospechas a las autoridades fiscales, lo que podría beneficiarles a largo plazo.

Fuente: Europol - MTIC (Missing Trader Intra Community) fraud, Europol - EU Policy Cycle - EMPACT, European Commission - Taxation and Customs Union, International Monetary Fund, European Parliament, VATabout