Polonia avanza con su propuesta de impuesto sobre servicios digitales (DST). Tras la propuesta de 2025 de introducir un DST sobre los gigantes tecnológicos y las consultas sobre la legislación del DST realizadas en febrero de este año, el Ministerio de Asuntos Digitales confirmó que el gobierno sigue comprometido con el proyecto. A finales de julio de 2026, el Ministerio anunció que el proyecto de ley se había finalizado internamente, pero no se había publicado formalmente.
Situación legislativa y calendario
La legislación del DST propuesta se encuentra actualmente en estudio activo, y el Ministerio de Asuntos Digitales continúa desarrollándola. Según la redacción actual, el DST del 3% se aplicaría a los ingresos atribuibles a Polonia procedentes de determinados servicios digitales, incluidas la publicidad en línea dirigida, la intermediación digital a través de plataformas multilaterales y la venta o concesión de licencias de datos de usuarios.
Cabe destacar que determinadas actividades, como los contenidos editoriales y los servicios financieros regulados, podrían quedar excluidas. El DST polaco se dirige a los mayores sujetos pasivos o grupos consolidados que alcanzan tanto los umbrales de ingresos globales como los polacos.
Para las empresas que ya están sujetas al impuesto sobre sociedades polaco (CIT), el proyecto propuesto incluye una disposición que podría reducir la carga efectiva del DST. Aunque el calendario sigue sin definirse, la legislación se acerca a su forma final.
El proyecto de ley del DST podría presentarse al Consejo de Ministros durante el tercer o cuarto trimestre de 2026, seguido de un período de gracia que daría a las empresas tiempo para prepararse. Este calendario indica que el DST podría introducirse a partir del 1 de enero de 2027. No obstante, la fecha final de implementación dependerá del proceso legislativo y de las negociaciones políticas.
Consideraciones de cumplimiento
Ante nuevas obligaciones fiscales y de cumplimiento, las empresas, en particular las que generan ingresos procedentes de la publicidad en línea, la intermediación de plataformas digitales o la venta y concesión de licencias de datos de usuarios, deberían supervisar de cerca la evolución legislativa y evaluar si podrían quedar dentro de los umbrales del DST propuestos. Además, las empresas digitales deberían evaluar cómo podría interactuar el nuevo impuesto con las obligaciones existentes del CIT polaco y si esto podría afectar a su carga fiscal general.

