A principios de este año, la Cámara de Comercio de Estados Unidos (la Cámara) y otras tres asociaciones sectoriales iniciaron un proceso judicial para detener la aplicación de la Ley del Impuesto sobre los Servicios de Publicidad Digital de Maryland de 2021, que grava a las grandes empresas tecnológicas en función de sus ingresos brutos por la venta de publicidad digital dentro del estado.
Además, la Ley también prohíbe a las empresas tecnológicas repercutir el impuesto a los consumidores de cualquier forma, ya sea mediante un recargo, una comisión o una partida en sus facturas. Este fue el principal punto de controversia planteado por la Cámara y las demás asociaciones sectoriales, sobre el que el Tribunal de Apelaciones de EE. UU. se pronunció el 15 de agosto de 2025.
Motivo de la controversia y decisión del Tribunal
La Cámara y las demás asociaciones sectoriales consideraban que la prohibición de que las empresas tecnológicas repercutieran el impuesto a los consumidores de cualquier forma vulneraba la Primera Enmienda. Más concretamente, alegaron que estas disposiciones impiden a las empresas informar a los consumidores sobre el nuevo impuesto, coartando así su libertad de expresión, lo que consideran inconstitucional.
El tribunal de tres jueces dictaminó que el impuesto sobre la publicidad digital de Maryland de 2021 contiene una restricción inconstitucional de la libertad de expresión, subrayando que la prohibición de informar a los consumidores sobre el impuesto protege a los legisladores del escrutinio público. Según se afirma en la sentencia, existe un paralelismo entre la Ley del Timbre de 1765 y el moderno impuesto sobre la publicidad digital de Maryland, ya que ambas leyes restringían el debate público sobre la tributación.
La introducción de la Ley del Timbre, que gravaba casi todo el material impreso en las colonias, provocó protestas generalizadas y alimentó el sentimiento revolucionario al amenazar la capacidad de los ciudadanos de expresar sus opiniones sobre asuntos públicos. El Tribunal de Apelaciones sostuvo que el impuesto de Maryland sobre la publicidad en internet obliga a las empresas a pagar el impuesto sin revelar a los clientes su repercusión en los precios, lo que impide de hecho cualquier debate sobre el impuesto.
Por ello, el Tribunal de Apelaciones revocó una sentencia de 2024 de un juez de distrito que, si bien reconocía las preocupaciones relativas a la Primera Enmienda, permitió que la ley siguiera en vigor, al afirmar que pronunciarse sobre los impuestos es una tradición arraigada entre los ciudadanos estadounidenses.
Conclusión
El Tribunal de Apelaciones aceptó los argumentos de la Cámara y las demás asociaciones sectoriales y revocó la sentencia del Tribunal de Distrito. Teniendo en cuenta que este no es el único caso presentado contra este impuesto, y que Apple y Meta han llevado su caso ante el Tribunal Fiscal de Maryland para impugnar la ley, alegando que vulnera la Ley Federal de Libertad Fiscal en Internet (Internet Tax Freedom Act), el futuro del Impuesto sobre los Servicios de Publicidad Digital de Maryland parece cada vez más incierto.
No obstante, hasta que concluyan todos los procedimientos judiciales y se agoten todos los recursos legales, la batalla en torno a estos impuestos continuará.
Fuente: Tribunal de Apelaciones de EE. UU. - Sentencia n.º 24-1727, VATabout

