Muchos se sorprendieron cuando, en junio de este año, Canadá anunció la introducción de un impuesto sobre los servicios digitales (DST) que se aplicaría de forma retroactiva a los ingresos comprendidos en su ámbito obtenidos desde el 1 de enero de 2022. Esta decisión generó malestar en Estados Unidos, que sostiene que su implementación es discriminatoria y contraria al Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA).

Por ello, Estados Unidos solicitó una consulta de controversia comercial con Canadá como primer paso para resolver el asunto.

Impacto del DST y posibles consecuencias de la controversia

El DST, aplicado con carácter retroactivo, impone un impuesto del 3% sobre los ingresos obtenidos por grandes empresas y compañías extranjeras que generan ingresos en Canadá a través de marketplaces en línea, publicidad en línea y servicios de plataformas de redes sociales, o que monetizan datos de usuarios relacionados con consumidores canadienses. El DST se aplica a grandes empresas y grupos que generan ingresos anuales de 750 millones de USD o más y 20 millones de CAD por servicios digitales prestados en el mercado canadiense.

Desde la perspectiva estadounidense, las empresas con sede en EE. UU. que prestan servicios digitales a canadienses son las principales afectadas por el DST. Además, las normas actuales del DST sitúan a las empresas canadienses en una posición más favorable.

Con base en esas alegaciones, EE. UU. afirma que Canadá incumple el USMCA, que establece que las empresas estadounidenses no deben estar en una posición menos favorable que las empresas con sede en Canadá. En esencia, EE. UU. sostiene que Canadá está incumpliendo los capítulos del USMCA sobre comercio transfronterizo de servicios e inversión.

Según las normas del USMCA, existe un plazo de 75 días para alcanzar un acuerdo sobre esta controversia. No obstante, si no se llega a un acuerdo en ese plazo, puede solicitarse la constitución de un panel de solución de controversias en el marco del USMCA para resolver este asunto.

Conclusión

Aunque está por ver cómo se resolverá esta controversia, una posible consecuencia podría ser la imposición de medidas similares por parte de EE. UU., como aranceles a las importaciones procedentes de Canadá.

Además, EE. UU. anunció que seguirá trabajando en acuerdos multilaterales para abordar los retos que plantea la tributación internacional de los servicios digitales y evitar problemas similares en el futuro.

Fuente: Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, Reuters, VATabout