En 2022, la Investigación Admiral destapó lo que se considera el caso de fraude del IVA más importante de la historia de la UE. Los daños se estimaron inicialmente en 2.200 millones de euros, pero ascendieron a más de 2.900 millones de euros. Dos años después, la Fiscalía Europea (EPPO) en Riga (Letonia) y Vilna (Lituania) llevó a cabo una nueva actuación con el nombre en clave de Investigación Admiral 2.0.

Hechos del caso

La Investigación Admiral, que culminó con el mayor fraude del IVA de la UE, reveló que las organizaciones criminales que había detrás de este fraude operaban en 22 países de la UE y diez países no pertenecientes a la UE, incluidos el Reino Unido, Estados Unidos y China. La operación se inició después de que la Autoridad Tributaria portuguesa en Coímbra detectara actividades sospechosas durante la inspección fiscal de una empresa que comerciaba con dispositivos electrónicos, como teléfonos móviles y tabletas.

La Autoridad Tributaria portuguesa comunicó este caso a la EPPO en 2021, lo que dio lugar a la determinación de conexiones entre la empresa portuguesa sospechosa y cerca de 9.000 personas jurídicas más y más de 600 particulares repartidos por toda la UE.

Este elaborado esquema aprovechaba el sistema del IVA de la UE, y los miembros del entramado criminal también estaban implicados en otras actividades ilegales, como transferencias de dinero a paraísos fiscales y blanqueo de capitales.

Dos años después, bajo la dirección de las oficinas de la EPPO en Riga y Vilna, la acción coordinada se desarrolló en 16 países de la UE. La Investigación Admiral 2.0 determinó que otro entramado criminal utilizaba el mismo elaborado esquema de fraude del IVA para comerciar con productos electrónicos.

Los defraudadores constituyeron alrededor de 400 empresas en 15 países de la UE y actuaban como proveedores legítimos de productos electrónicos. Sin embargo, aunque los clientes finales pagaban el IVA en sus compras en línea, los vendedores nunca cumplían con sus obligaciones en materia de IVA. Además, algunas de las empresas del sistema solicitaban la devolución del IVA a la autoridad nacional, lo que se tradujo en 297 millones de euros de daños.

Conclusión

Lo que comenzó como una inspección fiscal en una empresa de Portugal desembocó en un fraude del IVA asombrosamente cuantioso. El número de empresas y particulares implicados y la cantidad de países de la UE y de fuera de ella en los que operaban muestran lo difícil que fue descubrir este tipo de red y coordinar la investigación a tan gran escala.

Sin duda, esta fue la tarea más difícil para todas las partes implicadas, ya que solo en Letonia participaron más de 200 agentes de la Policía Aduanera y Tributaria, la Policía Estatal, la Oficina de Prevención y Lucha contra la Corrupción y agentes de inteligencia criminal.

Fuente: EPPO - Investigación Admiral 2.0, EPPO - Operación Admiral